El presente trabajo es una invitación a reflexionar sobre las significaciones que adquiere El Tiempo en este momento de crisis que atraviesa el mundo a raíz de la pandemia.
Es sobre todo una invitación a ver esta crisis como un momento de oportunidad.
Mediante una propuesta interactiva abrimos un espacio para reflexionar sobre el concepto de Tiempo y sus múltiples aristas. Para esto creamos una web donde se muestran imágenes que reflejan la percepción del #tiempoconquistado generadas por las personas que nos rodean. El tiempo es interactivo, es compartido, es complejo, es nuestro, ¡conquistemos el tiempo!
El tiempo está lleno de agujeros, se cuela entre los dedos, lo perseguimos, se nos escapa. La conquista del tiempo son las almas latentes llenando esos espacios. “No hay tiempo para perder si lo que se quiere es ponerse a perder el tiempo” (R. Fresan)
¿Si el tiempo es relativo, puede ser conquistado? Nada sigue con solo seguir excepto el cambio. El tiempo es lo que siempre está cambiando, ordenamos los fenómenos del mundo según la sucesión y la simultaneidad. En los ciclos naturales domina la idea del regreso, en la experiencia individual lo lineal e irreversible.
Estamos viviendo el kairos de la humanidad, es época decisiva, es momento oportuno. Oportunidad de desaprender y volver a aprender. De potenciar nuestras capacidades. De cambiar hábitos. De reconocer que los paradigmas con que nos estuvimos manejando cambiaron para siempre.”Se nos abre una posibilidad, una oportunidad de resignificar vínculos al interior de lo que ya existe. Obviamente puede explotar todo. También es una forma de resignificar” (D.Sztajnszrajber) Debemos detenernos, pausarnos, ralentizarnos, inspirarnos y apoderarnos de nuestros tiempos. Conquistar el Tiempo. “Este no es un tiempo que se mida; no es cronológico ni productivo. Es un paréntesis en el tiempo lineal. El tiempo no corre. Hay tiempo.” (D.Sztajnszrajber)
“Todo tiempo es apertura y quien se dispone a vivir funde todos sus tiempos en el tiempo de la vida” (M. Zambrano) Aprovechemos este cambio de tiempo, este tiempo de cambio, de ruptura y de un vacío siempre tan lleno. Un tiempo que no se adapta a nosotros, sino que somos nosotros los que debemos aprender a experimentarlo en toda su plenitud: “el tiempo es el barro del que estamos hechos” (R. Narbona)








